jueves, 15 de septiembre de 2011

sueños - 1

Tenía 17 años cuando lo soñé, era de noche, caminaba por un suelo rocoso, frío, húmedo, sentía la tierra fresca, podía olerla al mirarla; los grillos, las gotas de una lluvia anterior; iba junto a "él", me decía que lo tenía que seguir, que era algo de suma urgencia, algo útil para mi, era un tipo de ojos convincentes, me habló de un secreto valioso que encontrar, teníamos alguna especie de misión.. a su costado había otra persona que no lograba distinguir bien, en fin, seguimos caminando entre piedras y el bosque, de pronto fue de que llegamos a una casa, me dijo que lo espere, que entre para que esté segura. Entonces, sin siquiera tener el tiempo necesario para meditarlo, ingresé a la casa esa de madera, era una casa desconocida totalmente para mi, oscura.. Todo se hizo confuso, de un momento a otro aparecí luego en una especie de sótano, miré hacia arriba y sólo veía la luna, no sabía si era necesario pedir auxilio, tenía miedo pero aún me sentía serena; esperé.. esperé a que vuelva "él", su rostro era casi nítido, podía verle los ojos, esos ojos engañosos que me llevaron al sótano de esa casa, esperé... fue entonces que empecé a angustiarme...

No tenía ni la menor idea de cuál era el lugar donde estaba, tenía ganas de huir pero la ventana estaba muy alta, yo abajo sólo tenía oscuridad y algunas cosas viejas..

Intenté treparme por los escombros desparramados en el piso y caí, miré nuevamente hacia el cielo, hacia la luna, y fue que al fin llegó..

Eran dos, ya no sólo era él, había a su costado otro, ambos me miraban desde arriba, ambos con la misma intención de mantenerme ahí. Déjame salir, le dije al primero.

No, me dijo, tú te vas a quedar ahí, no te vas a poder escapar, es imposible, así es que van a suceder las cosas.

No sé si era un deseo sólo del primero, el segundo se veía aún opaco, no le podía ver el rostro, sin embargo él también estaba ahí, esperando, ambos estaban satisfechos con su labor..

Tranquila, me dijo el primero, sonrió, y concluyó así: "nos vamos a casar y me voy a encargar de hacerte infeliz"
Luego se fue, se quedó entonces el segundo rostro, mirandome desde arriba, como si fuera a llegar su momento después.. esperando que la luna se esconda quizás... en fin.

Algo extraño me ocurrió, estaba tranquila, a pesar del temor, sentía como si hubiera un susurro en mi interior, sabía que ambos estaban locos, sabía que no podía ver ninguna salida, que quizás no existía, que la ventana estaba muy alta, pero tenía la fe de que hallaría en algún momento, lejano o no, la forma de huir.

"la llave está lo más lejos posible, está en mi interior, hay de mi si no logro hallarla"

Desperté..

eran las 3am.

Estaba muy asustada, me fui al cuarto de mi mamá, y le dije, "voy a conocer a alguien" o a "alguienes"

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